Durante más de veinte años, Antero aprendió a sobrevivir en la jungla de pavimento del centro de Barranquilla.
Antes caminaba con la rapidez de un hombre de campo acostumbrado a la tierra y al sol. Ahora, a sus 80 años, sus pasos apenas rozan el asfalto caliente.
Cada tarde es una carrera silenciosa contra el tiempo: llegar al punto seguro antes de que caiga la noche.
Porque cuando oscurece, en las calles nadie garantiza lo poco que se tiene… ni siquiera la dignidad.
Desplazado por su propio pasado, enfermo y casi olvidado por el mundo, Antero carga en su memoria una vida que pocos conocen: tierras que ya no existen, decisiones que aún pesan, y secretos que tal vez nunca debieron salir del campo.
Esta es la historia de sus últimos días…
y de todo lo que aún puede ocurrir Antes que Caiga la Noche.
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