¿Me cuesta entender que, parte de lo que ofrezco a Dios, será para la familia del Sacerdote?
Por favor Lee el Capítulo 2 de Levítico en tu Biblia y vuelve para continuar con este devocional.
En resumen, Levítico 2:
Vr. 1-3
Dios instruye sobre la ofrenda de grano. Si alguien ofrece una ofrenda de flor de harina, debe mezclarla con aceite y ponerle incienso. El sacerdote tomará una porción como memorial y la quemará en el altar como un sacrificio de olor grato para Dios. El resto de la ofrenda será para los sacerdotes como parte de su sustento.
Vr. 4-10
Si la ofrenda es un grano cocido (en horno, sartén o cazuela), debe ser preparada con flor de harina y aceite, sin levadura. Una parte será quemada como ofrenda a Dios, y el resto será para los sacerdotes.
Vr. 11-13
Toda ofrenda debe estar libre de levadura y miel. Se pueden ofrecer como primicias, las que llevan miel, pero no como ofrendas de olor grato. Todas las ofrendas deben ser sazonadas con sal, símbolo del pacto eterno de Dios.
Vr. 14-16
Si alguien ofrece una ofrenda de primicias, debe ser de grano tostado, molido, con aceite e incienso. El sacerdote quemará una parte como memorial, ofreciendo así un sacrificio de olor grato a Dios.
Reflexiono… ¿Me cuesta entender que parte de lo que ofrezco a Dios será para la familia del Sacerdote?
Preguntas Retantes por Versículo:
Vr.1 ¿Estoy ofreciendo a Dios lo mejor de mi?
Vr. 2 ¿Estoy dispuesto a entregar a Dios una porción de lo que tengo, confiando en que Él proveerá?
Vr.3 ¿Reconozco que mis ofrendas también benefician la obra de Dios y a quienes le sirven? ¿Comparto con generosidad mis recursos para apoyar el ministerio y a otros necesitados?
Vr. 4 ¿Cómo puedo asegurar que mi vida diaria sea agradable a Dios, como lo era el pan sin levadura?
Vr. 5 ¿Permito que el Espíritu Santo sea el «aceite» que da sabor y propósito a mi vida?
Vr. 6 ¿Estoy dispuesto a presentar todas las partes de mi vida a Dios? ¿Me aseguro de que mi entrega sea completa, sin reservas?
Vr. 7 ¿Estoy dispuesto a sacrificar algo valioso por amor a Dios, incluso si parece pequeño?
Vr. 8 ¿Cómo me esfuerzo para que mis dones y talentos glorifiquen a Dios y no a mí mismo?
Vr. 9 ¿Permito que Dios tome mi vida y la use para Su gloria? ¿Estoy seguro de que mis sacrificios reflejan gratitud y no obligación?
Vr. 10 ¿Reconozco que lo que Dios me permite conservar es también una bendición de Él?
Vr. 11 ¿Qué áreas de mi vida están contaminadas y necesitan purificación?
Vr. 12 ¿Estoy dispuesto a esperar Su tiempo perfecto?
Vr. 13 ¿Cómo reflejo la fidelidad de Dios al cumplir mis promesas con Él?
Vr. 14 ¿Ofrezco mis «primicias» con gozo, reconociendo que todo lo que tengo proviene de Dios?
Vr. 15 ¿Permito que el «aceite» del Espíritu Santo y la oración (incienso) impregnen cada aspecto de mi vida?
Vr. 16 ¿Confío en que mis sacrificios, grandes o pequeños, son agradables a Dios si los ofrezco con un corazón puro?
¿Quién es Dios en el texto? Dios es a quien debo ofreccer lo mejor. Quien comparte con quienes le sirven. Dios que da opciones y reconoce la capacidad de todos. Dueño de los frutos de la tierra. Soberano sobre mi cosecha. .
¿Cuál es la Buena Noticia? Dios recibe mi mejor adoración!! Dios está dispuesto a compartir una parte de lo que le pertenece con sus servidores!! El dueño de la tierra recibe mi esfuerzo representado en una pequeña porción!!
¿Cómo cambia mi Cosmovisión? (Forma de pensar). Cultivo, fabricación de harina y preparación de masa: todo un proceso, todo el trabajo representado acá. A veces parece que lo que hago fuera de la iglesia NO importara, pero todos esos esfuerzos diarios, son representados en tan sólo un poco para Dios. Un poco que representa TODO. Dios está presente en cada etapa de mi vida, cuando siembro, riego, espero, cuido, cosecho, disfruto, incluso en mis pérdidas y en momentos de enfermedades, siempre ha estado representado mi esfuerzo en SU altar a través de sólo un poco de la ofrenda. No debo tener temor de dar o dudar por el uso de todo el aporte, si tan sólo un poco retorna a la obra: Dios Miró todo mi esfuerzo! Y quien lo recibe no determina mi bendición. Sólo somos Dios y yo en un poco de mi ofrenda con la que le digo: Gracias!
No específica el tipo de cereal, podría ser cualquier grano, para primicias si de espiga. La dieta de los sacerdotes era tan variada como tipos de harina llevaran las personas y hasta en esto Dios tuvo cuidado. Dios recibe y también quiere lo mejor para quienes le sirven. Cuesta ver la gloria de Dios en medio de depender que Él proveerá no sólo lo necesario, sino también nos sorprenderá con lo inesperado. Al depender de Dios hay tiempos de comer sólo arroz, otros sólo maíz… Pero en todo Gloria a Dios que tiene cuidado de quién bien le sirve.
De harina sólo un poco, de aceite un poco, pero TODO el incienso debían quemarse. La sustancia más costosa y exclusiva, que no era para sustento sino para aroma NO se compartía. El sustento si lo comparte, pero la gloria Dios no la comparte.
Decir Gracias es muy valorado por Dios. Ya no es ofrenda con sangre, no es por el pecado, es un Gracias Dios! Sin levadura para no amargar la masa y sin miel para no endulzarla artificialmente… Pero sí con sal, para que dure, la propiedad de la sal y su pureza hacia que las comidas duraran… Dar gracias sin amargura, dar gracias sin parsimonia, dar gracias a perpetuidad y de forma genuina.
Las primicias sí podían llevar miel, pero no se quemaban igual, debían llevar incienso… Parece que los sacerdotes no se quedaban con ninguna parte de las ofrendas de primicias, sino que todo se quemaba para agradecer a Dios, para honrar a Dios, y para declarar la confianza en la provisión de Dios para tener una cosecha completa.
Mi desafío a Obedecer es… Honrar con humildad al Señor a quien sirvo! Ofrendar con libertad y gratitud! Aprender a esperar los tiempos correctos y no desperdiciar la bendición de una primicia! Dar gracias con mis ofrendas y no confundirlas con las Primicias. Honrar a Dios en mi trabajo y cada esfuerzo que realice!
Empoderamiento: Proveer a Dios parte de mi sustento es también poder ofrecer alimento a quién sirve a Dios tiempo completo!
Perdóname Señor por las veces que me olvidé de dar alimentos a los de tu casa. Faltándote a tí, también una familia no tuvo. Ayúdame a entender la importante misión de dar gracias y compartir un poco de lo que me das. Ayúdame a tenerte presente siempre que trabajó, pprque mi sustento siempre viene de tí. Me has dado más de lo que merezco y sólo pides un gracias a cambio.
[PDT] El resto será para Aarón y para sus hijos. Es una parte muy sagrada de las ofrendas de comida para el SEÑOR.. Levítico 2:3
[PDT] Traerás al SEÑOR la ofrenda de cereal preparada con esos ingredientes, se la entregarás al sacerdote y él la colocará en el altar. Levítico 2:8