Resumen, Éxodo 24: Moisés, 70 ancianos, Aarón, Nadab y Abiú subieron a adorar a Dios. Pero sólo Moisés se pudo acercar más a Dios. El pueblo no subió, les enseñaron las leyes de Dios, ellos las aceptaron (1-3). Moisés escribió todo en un libro, hizo un altar y varios jóvenes ofrecieron holocaustos, les leyó el libro y todo el pueblo volvió a decir «obedeceremos», es un pacto de sangre, la mitad de la sangre se echó sobre el altar, el pacto está basado en todas las leyes dadas, la otra mitad de la sangre fue rociada sobre el pueblo (5-8). Los 70 volvieron a subir, vieron a Dios y adoraron, su presencia está vez no les hizo daño (9-11). Moisés y Josué subieron al monte a recibir las tablas de la Ley que Dios había dicho, una nube de gloria cubrió a Moisés por 6 días y al séptimo Dios lo llamó dentro y Moisés se sumergió en ella. Para los israelitas se veía como fuego que consumía la montaña. Así estuvo Moisés 40 días y sus noches (12-18)
Reflexiono… ¿Cómo me presento delante de Dios? Acepto sus enseñanzas a la ligera sin tomarme el tiempo de preguntarle? He hecho compromisos que no estoy dispuesto a cumplir, solo por presión social o moda o por los beneficios? Creo que buscar a Dios es sólo cosa de un momento y no de una vida ejemplar? Me asusta y desconfío de las experiencias de otros con Dios porque mi vida no es como la de ellos?
¿Quién es Dios en el texto? Dios es santo y no desea que su santidad me haga daño. Dios de orden. De pactos, que cumple su palabra. Dios que está tan involucrado como yo en lo que me ha prometido. Dios de gloria. Dios que tiene amistad profunda con quién le busca. Fuego santo. Dios de maravillas incomprensibles. Dios que llama al que está dispuesto a oír.
¿Cuál es la Buena Noticia? Dios quiere purificarme en su santidad, jamás destruirme! Puedo acercarme a Dios y Él me enseña como hacerlo bien, como le enseñó a Moisés! Puedo experimentar su gloria y poder cuando voy más allá de mi cotidianidad! No debo tener temor ante la incomprensible gloria de Dios, si me acerco ante su llamado, su presencia morará conmigo!
¿Cómo cambia mi Cosmovisión? (Forma de pensar). A veces me aterra Dios, eso me hace comprometerme por presión en cosas que realmente no quiero cumplir… Al otro orar por mi, o porque el pastor lo dice al frente y muchos de la iglesia lo aceptan… Pero NO debo tomarme las cosas a la ligera con Dios. ** Vemos a un Dios que habla, a Moisés escribiendo y nuevamente a Dios diciendo que Él mismo tallaría en piedra la Ley, algo no anda correctamente en el pueblo si hay que repetir el proceso tantas veces… Qué procesos vivo repitiendo y repitiendo en mi vida? Por qué parece que Dios se empeña en darme la misma lección una y otra y otra vez?? **El pacto no es una obligación, Dios lo propuso y ellos aceptaron, el pacto tenía promesas y beneficios… Acepto a Dios por lo que me ofrece y minimizo mis responsabilidades?? Tanto el altar como el pueblo fueron rociados por la sangre, tanto Dios cómo el pueblo estaban igualmente involucrados, Dios no se compromete a medias conmigo… Y yo con Él? **Dios fue el primero rociado con la sangre, sólo cuando ellos aceptaron fueron rociados y no había marcha atrás, Él es Dios que da ejemplo y da el primer paso, no me pedirá algo que el mismo no haya probado, ni me dejará solo en esto… Y ya no puedo echarme para atrás en mi compromiso con Dios sin autodestruirme.
Mi desafío a Obedecer es… Reflexionar sobre la gran responsabilidad de un llamado de Dios y aceptar mis compromisos con firmeza! Entender que Dios no me obligó, por eso con más devoción y gratitud lo acepto en mi corazón. Ver cómo el pueblo, comer con Dios como los 70, ver el llamado como Josué, pero sobre todo buscar hablar con Dios como Moisés.
Empoderamiento: Buscar la santidad de su presencia y no quedarme como la multitud alejada, ni como los 70 a mitad de camino, quiero estar en su nube!
Perdóname Señor porque he sido muy ligero en mis promesas, por eso te aseguras de decirmelas y escribirmelas. No me obligas a seguirte, ni a servirte, pero ante los compromisos que me he hecho contigo esperas que cumpla. No quiero aceptarte por miedo, tampoco por presión y menos porque me ofreces lo que quiero, quiero aceptarte porque es maravilloso conocerte y experimentar tu presencia gloriosa y poderosa en mi vida. Perdóname por ignorar con mis actos la preciosa sangre de Jesús con la que he sido limpiado y no dejes de insistir conmigo hasta que entienda.
[PDT] Moisés echó la mitad de la sangre en unas vasijas y derramó la otra mitad sobre el altar. Luego tomó el libro donde estaba escrito el pacto y se lo leyó al pueblo. Ellos dijeron: —Cumpliremos y obedeceremos todo lo que el SEÑOR nos ha ordenado. Moisés recogió la sangre que tenía en las vasijas y la roció sobre el pueblo diciendo: —Esta es la sangre del pacto que el SEÑOR ha hecho con ustedes. El pacto está basado en todas estas leyes. Éxodo 24:6-8
[PDT] Moisés subió a la montaña y una nube lo cubrió. La gloria del SEÑOR bajó al monte Sinaí y la nube cubrió el monte durante seis días. El séptimo día, el SEÑOR llamó a Moisés desde adentro de la nube. A la vista de los israelitas, el aspecto de la gloria del SEÑOR era como un fuego que consumía la cima de la montaña. Éxodo 24:15-17