
En Resumen, Génesis 48: A Israel le quedaba muy poco tiempo de vida, así que José fue a visitarlo con sus hijos Manasés y Efraín, Jacob dijo que tomaría a los dos jóvenes como hijos en lugar de José. Dios todopoderoso lo había bendecido y estos dos muchachos serían tan hijos como Rubén y Simeón sus dos primeros hijos. Al saber que estaban allí, pidió que se acercaran a él para bendecirlos (Vr.1-9). Israel estaba quedando ciego, por lo que José los ubicó de modo que quedara Manasés en la mano derecha de Israel [la izquierda de José], y Efraín a la izquierda de Israel. Pero Israel cruzó los brazos y los bendijo, José al darse cuenta, se molestó en medio de la bendición, e intentó cambiar los brazos de su padre de manera que la mano derecha, la de mejor bendición, quedara sobre Manasés, pero Israel lo reprendió, diciendo que Dios le había revelado que Efraín sería el mayor (Vr.10-18). Finalmente Israel dio una parte especial de la tierra a José, la parte que él mismo luchó y ganó (Vr.19-22).

Reflexiono… ¿Quiero recibir las bendiciones a mi manera y no a las de Dios? ¿Siento que soy menos hijo porque soy adoptado? ¿Me he enojado recibiendo una bendición de Dios y he cortado el mensaje completo?

¿Quién es Dios en el texto? Dios soberano sobre sus bendiciones. Dios que me ha adoptado como su hijo. Dios que me dignifica. Es mi padre tanto como de Jesús. Quiere siempre bendecirme. Dios que comparte su autoridad con sus hijos todo el tiempo. Dios que da la vista y también la visión para enfocarla. Dios que revela el futuro. Quien da heredad a sus hijos amados.
¿Cuál es la Buena Noticia? Dios quiere acercarse a mi vida para bendecirme!! Dios me ha hecho su hijo y nada ni nadie podrá menospreciar tal dignidad!!
¿Cómo cambia mi Cosmovisión? (Forma de pensar). ¿Cómo puedo enojarme en medio de una bendición? ¿Cómo interrumpir lo que Dios dice para que diga o haga lo que yo quiero? ¿No me basta con ser su hijo amado? Si tan solo José hubiese esperado un poco más, la bendición completa pudiera haber sido para sus hijos… Israel alcanzó a perpetuar su nombre sobre ellos, y declarar que serían fructíferos, pero faltó “te haré estirpe de naciones, reyes saldrán de tus lomos”… Con la interrupción saltó esta parte y terminó entregando tierras. Tal bendición la reservó al siguiente en la línea de bendición! Dios no nos deja morir hasta que completemos nuestra misión de vida! Dios es soberano en sus planes. Quiere dar completo, pero puede que yo lo viva interrumpiendo. ¿Dedico tiempo suficiente para escucharlo? ¿Lo dejo hablar o sólo hablo yo en mi tiempo devocional? – José era la opción más obvia de Israel para liderar a la familia después de su muerte, pero ese poder nunca pasó a sus manos. Israel eligió a sus hijos, los adoptó. ¿Me he sentido inferior a mis hermanos por ser adoptado? ¿Cómo no me doy cuenta que fui elegido con el corazón de mis padres y no solo fui el hijo que les tocó tener? Dios me envió a su lado y mis padres me eligieron ¿No hay doble honra en ello? ¿Cómo dudar del amor de Dios por tener una familia que me ha dado honra y una nueva identidad?
Mi desafío a Obedecer es… Dedicar un tiempo especial a Dios, un tiempo para escucharlo sin interrumpirlo. Aceptar la soberanía de Dios en los planes que tiene para mí y mis hijos, jamás imponer los míos. Aceptar el amor de mis padres adoptivos y ver a Dios a través de ellos. Sentirme tan hijo como mis hermanos, tan digno como Jesús delante del padre. Ser agradecido por la oportunidad de tener una nueva identidad, más oportunidades con la nueva familia que Dios me ha dado. Sentirme parte de la familia de Dios, jamás dudar que soy su hijo amado.
Empoderamiento: Dios es mi padre amado y yo me siento su hijo en pleno!

Gracias Dios por dignificar mi vida. Siempre me sentí inferior e indigno de ser tu hijo, pero me has acercado a ti para bendecirme. Así como José fue entregado a ti y sus hijos tomaron el lugar de privilegio, así hiciste conmigo. Entregaste a Jesús para darme dignidad, para hacerme tu hijo, hijo digno, legítimo y heredero de tu amor y tus bendiciones, un hijo donde sellas tu nombre. Me has dado identidad, me has amado, he nacido de tu corazón. Gracias! Perdóname por interrumpirte cuando quieres hablarme, jamás mis intenciones y deseos van a superar los tuyos. Enséñame a callar en tu presencia y a escucharte hablar. Enséñame a respetarte mientras hablas, a desarrollar mi oído espiritual.
Dios me ha dado nueva identidad, nueva familia y dignidad. (Vr.5-6)
[NTV] Ahora reclamo como hijos míos a estos dos muchachos tuyos, Efraín y Manasés, quienes nacieron aquí en la tierra de Egipto antes de que yo llegara. Ellos serán mis hijos, como lo son Rubén y Simeón. Pero cualquier otro hijo que te nazca en el futuro será tuyo, y heredará tierra dentro de los límites de los territorios de sus hermanos Efraín y Manasés.. Génesis 48:5-6.
He nacido de nuevo en Dios para bendecir a otros. Mi liderazgo depende de SU soberanía y no solo por las costumbres. (Vr.18-20)
[NTV] Pero José se molestó cuando vio que su padre puso la mano derecha sobre la cabeza de Efraín. Entonces José se la levantó para pasarla de la cabeza de Efraín a la cabeza de Manasés. —No, padre mío —le dijo—. Este es el hijo mayor; pon tu mano derecha sobre su cabeza. Pero su padre se negó a hacerlo. —Ya lo sé, hijo mío, lo sé —respondió él—. Manasés también llegará a ser un gran pueblo, pero su hermano menor será aún más grande y de su descendencia se formarán una multitud de naciones. Así que, aquel día, Jacob bendijo a los muchachos con esta bendición: «El pueblo de Israel usará el nombre de ustedes cuando impartan una bendición. Dirán: “Que Dios los haga tan prósperos como a Efraín y a Manasés”». De esta manera, Jacob puso a Efraín antes de Manasés. Génesis 48:17-20