Génesis 32

Leo la Palabra

En Resumen, Génesis 32: En el camino de regreso a su familia se encontró con ángeles y sintió enviar un mensaje a su hermano. Pero sus mensajeros le dijeron que su hermano venía con 400 hombres hacia él y tuvo temor (Vr.1-6). En su angustia separó a su familia y todas sus posesiones en dos campamentos, por si atacaban a uno, quizá el otro pudiera escapar, y oró a Dios confesando su miedo y pidiendo que lo librara (Vr.7-12). Durmió y decidió enviarle presentes en varias manadas, uno tras otros dirían lo mismo, «su siervo Jacob viene tras nosotros» (Vr.13-21). Cuando quedó solo, un hombre luchó con él, toda la noche y al amanecer bendijo a Jacob y le cambió el nombre. Supo Jacob que era Dios y que conservaba la vida; pero en la lucha fue dislocado un tendón de su cadera y cojeaba al caminar. Toda una generación en respeto a eso dejó de comer esa parte de los animales (Vr.22-32).

Reflexiono… ¿Tengo una actitud altiva o de humildad? ¿Qué tiene que pasar en mi vida para que mi identidad toda sea transformada? ¿Aceptaré el destino que me tocó o lucharé para cambiar mi imagen y las costumbres de toda una generación?

¿Quién es Dios en el texto? Dios es el dueño de todo. Dios conoce mis más profundos miedos. Quien me da estrategias para enfrentar el futuro y sus peligros. Es el único que puede librarme de mis temores y en la realidad. Quien me da libertad para dar sin que me pidan. Quien lucha contra mi autosuficiencia para cambiar mi identidad. Quien se encuentra conmigo para librar mi alma. Dios cambia las costumbres de todo un pueblo.

¿Cuál es la Buena Noticia? Dios lucha contra mis actitudes negativas jamás contra mi!! Dios quiere sacar de mi la mejor versión posible para ganarme el respeto y la dignidad de hijo suyo que me ha dado!!

¿Cómo cambia mi Cosmovisión? (Forma de pensar). Jacob se preparaba para un encuentro con su pasado, y nunca esperó encontrarse con Dios. No podía enfrentar su pasado con las mismas actitudes con las que vivió: huyendo, engañando, mostrando que lo suyo era mejor. Una cosa es enfrentar tus miedos solo y otra sentir el respaldo y la confianza que sólo Dios da. ¿Me he sentido angustiado por el futuro que me espera? ¿Lo que más temo se ve como una realidad en mi vida? Al entregarle su miedo más profundo a Dios, Dios usó su miedo en su contra… ¿O no creía Jacob esa noche que luchaba contra su enemigo? Jacob no intentó matar al que lo atacó, intentó detenerlo hasta que lo bendijera… Pero al resistir toda una noche, conoció que su lucha era un proceso de transformación personal. Su carácter cambió. ¿En qué aspecto de mi vida necesito más persistencia? ¿Correré de un lado a otro en un conflicto? ¿O me detendré y oraré al Dios que me procesa y me libra? Dios puede librarme de mis enemigos, pero su meta es librarme de mí mismo primero.

Mi desafío a Obedecer es… Reconocer que todo lo que tengo es de Dios, nada me podrá ser quitado sino es por voluntad de él. Dios quiere librarme de mis temores más profundos, pero primero me hará enfrentarme con ellos para librarme de mí mismo. Persistiré y me aferraré a las promesas de Dios. Antes de cualquier encuentro conflictivo debo encontrarme con Dios en oración. Los regalos pueden tener la intención de apaciguar a alguien, pero quien logra convencer el corazón de los demás es Dios. Dejaré que Dios trate con mi altivez, aunque eso signifique cambiar mis costumbres.

Empoderamiento: Un encuentro con Dios es libertad para mi alma!

Oro y me comprometo

Gracias Dios por tus respuestas, conoces mis necesidades más profundas, mis peores miedos, las pesadillas que me angustian. Perdóname por temer al futuro, por los que asechan, por la inseguridad que han vivido otros… perdóname por no temerte a ti lo suficiente, por no depender de ti sino de mis fuerzas. Necesito encontrarme contigo, que cambies este carácter auto-suficiente que tengo y me des el tuyo, un carácter más humilde, más dependiente de ti. Un carácter que enfrente la vida no exhibiendo mis capacidades, sino mis virtudes, que refleje la excelencia de tenerte a ti.

No tendré miedo de descubrir mis más profundos miedos a Dios, sólo Él es mi dueño, es quien puede librarme (Vr.9-12)

[NTV] Entonces Jacob oró: «Oh Dios de mi abuelo Abraham y Dios de mi padre Isaac; oh Señor, tú me dijiste: “Regresa a tu tierra y a tus parientes”. Y me prometiste: “Te trataré con bondad”. No soy digno de todo el amor inagotable y de la fidelidad que has mostrado a mí, tu siervo. Cuando salí de mi hogar y crucé el río Jordán, no poseía más que mi bastón, ¡pero ahora todos los de mi casa ocupan dos grandes campamentos! Oh Señor, te ruego que me rescates de la mano de mi hermano Esaú. Tengo miedo de que venga para atacarme a mí y también a mis esposas y a mis hijos. Pero tú me prometiste: “Ciertamente te trataré con bondad y multiplicaré tus descendientes hasta que lleguen a ser tan numerosos como la arena a la orilla del mar, imposibles de contar”» Génesis 32:9-12.

Dios destruye mi autosuficiencia para renovar toda mi identidad y sanar mi alma. Ya no lucho contra Él, lucho con Él. (Vr.25-28)

[NTV] Cuando el hombre vio que no ganaría el combate, tocó la cadera de Jacob y la dislocó. Luego el hombre le dijo: —¡Déjame ir, pues ya amanece! —No te dejaré ir a menos que me bendigas —le dijo Jacob. —¿Cómo te llamas? —preguntó el hombre. —Jacob —contestó él. —Tu nombre ya no será Jacob —le dijo el hombre—. De ahora en adelante, serás llamado Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres, y has vencido. Génesis 32:25-28

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