Hechos 9

Leo la Palabra

En Resumen, Hechos 9:

Saulo solicitó permiso al sumo sacerdote para perseguir a los cristianos y llevarlos presos a Jerusalén. En el camino a Damasco tuvo un encuentro con Jesús quedando ciego y sin comer ni beber por 3 días(Vr.1-9). Dios también habló a un discípulo suyo llamado Ananías para que venciendo su miedo a Saulo, fuera a orar por él. Ananías fue obediente y Saulo se convirtió y bautizó (Vr.10-19). Saulo enseguida predicaba, pero solo lograba confundir a los judíos de Damasco; algunos de ellos lo esperaron para matarlo, pero los discipulos le ayudaron a escapar a Jerusalén (Vr.20-25). Todos temían a Saulo, no creían que fuera discípulo y nadie quería recibirle. Bernabé lo presentó a los discípulos, y estuvo con ellos un tiempo, pero los griegos querían matarlo, por lo que lo enviaron a Tarso. Las iglesias tuvieron paz y crecían (Vr.26-31). Las personas en Lida y Sarón se convirtieron al ver la sanidad de Eneas el paralítico y en Jope muchos creyeron en Dios gracias a la resurrección de Dorcas, una mujer piadosa que ayudaba a los necesitados (Vr.32-43).

VENCE tu miedo a hacer lo correcto (Vs.13-15)

PERSEVERA en la nueva vida recibida: VENCE el rechazo de la iglesia y la maldad de los demás (Vs.25-26)

Reflexiono… ¿Por qué ahora que hago lo correcto parece que TODOS están contra mi? ¿Me he sentido rechazado por la iglesia y perseguido fuera? ¿Hasta dónde debo perseverar?

¿Quién es Dios en el texto? Dios que destruye el odio. Al que conozco para no fallar. Me conoce por nombre. Da instrucciones claras y precisas. Siempre confirma su palabra. Quita nuestro miedo a los cazadores. Nos llena de su Espíritu Santo. Transforma corazones vengativos. Nos libra de la muerte. Me advierte del peligro a tiempo. Coloca intercesores alrededor de mi. Dios que da paz a los hijos que predican su palabra. Sanidad y poder. Destruye el miedo y el rechazo.

¿Cuál es la Buena Noticia? No moriré hasta ver su propósito cumplido en mi!! Dios quiere restaurar mi testimonio!! Dios me ha dado una segunda oportunidad!! No importa si mi vida era como Saulo, mi testimonio será como el de Pedro!!

¿Cómo cambia mi Cosmovisión? (Forma de pensar). Aunque Dios sigue transformando los destinos más crueles, puede que yo haya endurecido mi corazón por la maldad o el rechazo. ¿Tengo miedo de alguien que llegó a la iglesia? ¿O soy el que han rechazado? Cuando empezamos en Dios no nos vemos valiosos, todos tenemos un pasado que no podremos borrar de la noche a la mañana… Pero la fidelidad de Dios me sostendrá en el proceso… Porque en mí se está forjando el discípulo que Dios soñó. No debo frustrarme por el rechazo, demostraré que en verdad soy llamado y que me estoy transformando más rápido que el que me ha rechazado.

Mi desafío a Obedecer es… Acompañar e integrar al que llega por primera vez, sin importar su mala fama. Rescatar del peligro al hermano que empieza a caminar con Dios. Vencer mis miedos e ir por los que Dios me mandó a buscar para usarlos en su reino. Superar los obstáculos de antiguos creyentes perseverando en mi llamado.

Empoderamiento: Tengo un Dios que da oportunidades a todos sus hijos.!

Oro y me comprometo

Así como la vida de Saulo estaba mi vida, llena de odio, resentimiento, envidia. Me burlé y humillé a los que creían en ti. Pero me has rescatado de mi maldad y muchas veces me has librado. Ahora ayúdame a soportar el rechazo de algunos hermanos de la iglesia que no creen en mi, y líbrame de las trampas que me colocan los que no creen en ti. Mi vida será transformada como este capítulo: de una historia de odio a una historia de esperanza. 

[NVI] Entonces Ananías respondió: —Señor, he oído hablar mucho de ese hombre y de todo el mal que ha causado a tus santos en Jerusalén. 14 Y ahora lo tenemos aquí, autorizado por los jefes de los sacerdotes, para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre. 15 —¡Ve! —insistió el Señor—, porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las naciones y a sus reyes como al pueblo de Israel. Hechos 9:13-15

[NVI] Pero sus discípulos se lo llevaron de noche y lo bajaron en un canasto por una abertura en la muralla. Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos, pero todos tenían miedo de él, porque no creían que de veras fuera discípulo. Hechos 9:26

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